Bosque Urbano

Estética de Líneas y Planos

Para Octavio Paz, el espacio es una experiencia corporal.  Lo sentimos.  Somos el espacio  donde estamos dondequiera que estemos. Es un dónde.  Nos rodea y nos sostiene a la vez que lo sostenemos y lo rodeamos: “…más fiel que nuestra sombra misma, que nos abandona de noche”.

En un encuentro con Chillida, el filósofo Martin Heidegger conoce sus opiniones respecto al espacio y el tiempo. Así nace su libro El Arte y el Espacio, donde nos habla de tres espacios en la figura plástica, en este caso la escultura: el espacio en que se encuentra, el que la envuelve (la escultura misma) y el espacio vacío adentro (si lo hay).  El escultor decide, consciente o inconscientemente, dónde colocar las fronteras de su obra en el ámbito espacial.  La gran mayoría de los escultores no exploran el tercer espacio, como tampoco lo hicieron los griegos en la antigüedad clásica.

Se atribuye a Miguel Ángel haber dicho, refiriéndose a un bloque de mármol: “La escultura está dentro, sólo hay que quitar al mármol lo que sobra”.  Es la energía del creador que mueve la línea de convergencia entre lo que rodea a la obra y a la vez es rodeado por ella.  En esa misma línea José Antonio de Ory define a Chillida como “el desocupador de espacio”, porque  considera que le importa más el espacio vacío envuelto que el envolvente.  Se  diferencia de Miguel Ángel por su manera de expresarse en el interior de sus obras, produciendo ausencia de forma que luego ocupa con energía contenida.  Su propio manierismo.  Ambos conceptos tienen un origen común: la Teoría del Lugar de Aristóteles.

El arte es el hombre también. En el caso de Chillida, lo suyo es la forja. Los Peines del Viento es un conjunto de tres esculturas de acero forjado incrustadas en la roca.  Cada una pesa diez toneladas.

En mi caso decidí expresarme con lámina, quizás por mi origen de mecánico automotriz.   En la mayor parte de mis esculturas voy una dimensión más allá en el tercer espacio __el vacío entre los volúmenes.  Renuncio a la estética de la masa y la reemplazo por la estética de líneas y planos. Privilegio al aire en su eterna competencia con la masa.  El resultado es una escultura aérea.  Llevo la ausencia de forma a su máxima expresión y la masa a su mínima expresión. ¿Estoy en el límite del tercer espacio, o en un cuarto espacio? ¿Por qué  no?  Los espacios se encierran unos dentro de otros, como círculos concéntricos.   Pensemos en la matrioska, la tradicional muñeca rusa. Es hueca por dentro; en su interior contiene otra muñeca  y ésta a su vez otra llegando a veces hasta veinte piezas. Si imaginamos ver de la más grande a la más pequeña estamos maximizando el nivel de abstracción. En sentido contrario minimizamos el nivel de abstracción.  De la misma forma podemos analizar cualquier objeto o ser vivo usándolo como referencia dentro del Universo.

Uno de los referentes del arte moderno guatemalteco que aún vive y aún esculpe como los antiguos griegos sentenció: “Alguien le tiene que decir a Pepo Toledo que eso que hace no es escultura”.  Le agradezco hacerme ver que estoy rompiendo paradigmas.

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  Expresión de mis Obras
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